(1955) España
José Antonio Nieves Conde
Parece que la filmografía de Nieves Conde empieza y acaba con surcos, pero bien merece echar un ojo a otras partes de su cinematografía, como esta que comenté en su momento, o este policíaco psicológico, con aquilatado guion de Carlos Blanco como su gran baza. Está Emma Pennella en su etapa gloriosa, el mexicano Arturo de Córdoba, ambos bien acompañados por el resto del reparto. Está articulado en un complejo nudo de flashbacks que requiere de un buen narrador (Nieves Conde al parecer pretendía una narración lineal, que creo que hubiera funcionado igual, aunque hubiera perdido ese aspecto de puzle-pesadilla). Una película muy estimable
Diario rápido de las películas que desordenada y caóticamente puedo ver. El principal destinatario del blog soy yo mismo y mi memoria. Lo de ver películas por parejas no tiene explicación ni justificación, pero me he aficionado a hacerlo así recientemente
Mostrando entradas con la etiqueta José Antonio Nieves Conde. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta José Antonio Nieves Conde. Mostrar todas las entradas
viernes, 24 de noviembre de 2017
sábado, 28 de noviembre de 2015
El inquilino
(1957) España
José Antonio Nieves Conde
Un par de años antes que El pisito, José Antonio Nieves Conde ya se hizo eco de la crisis de la vivienda en este ácido sainete, que vivió una turbulenta exhibición, fue censurada, remontada y finalmente exhibida diez años después, casi en la clandestinidad. Su crítica despiadada a los especuladores, la total ausencia de cualquier referencia religiosa, no debieron de sentar muy bien. Aún sigue siendo menos conocida que Surcos, pero tiene la misma mirada despiadada, casi diría que fría, aunque esté relatado a modo de comedia. Imprescindible.
José Antonio Nieves Conde
Un par de años antes que El pisito, José Antonio Nieves Conde ya se hizo eco de la crisis de la vivienda en este ácido sainete, que vivió una turbulenta exhibición, fue censurada, remontada y finalmente exhibida diez años después, casi en la clandestinidad. Su crítica despiadada a los especuladores, la total ausencia de cualquier referencia religiosa, no debieron de sentar muy bien. Aún sigue siendo menos conocida que Surcos, pero tiene la misma mirada despiadada, casi diría que fría, aunque esté relatado a modo de comedia. Imprescindible.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)