(2011) USA
Joe Wright
Hanna cuenta la consabida historia de un antiguo agente poseedor de un secreto relacionado con experimentos ilegales con humanos al que su agencia quiere eliminar. En el cine importa tanto el cómo como el qué, así que este film es un ejercicio de estilo, frío y contundente, o sensible cuando toca. Es fundamental el trabajo del británico Joe Wright, que le gustan barrocos y recargados ejercicios, que me gustan aunque me agoten un poco. También me sucede un poco en algún momento aquí, pero me gusta el tono, los actores, la peripecia, el sabio uso de la música de Chemical Brothers. Me lo he pasado bastante bien.
Diario rápido de las películas que desordenada y caóticamente puedo ver. El principal destinatario del blog soy yo mismo y mi memoria. Lo de ver películas por parejas no tiene explicación ni justificación, pero me he aficionado a hacerlo así recientemente
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jueves, 21 de enero de 2016
martes, 27 de julio de 2010
Expiación
Atonement (2007) USA
Joe Wright
25-7-2010
Adaptación de un novela de Ian McEwan, ambientanda en la Segunda Guerra Mundial y años anteriores. Es una historia de amor, de culpa y de prejuicio social. El director Joe Wright hace un virtuoso ejercicio de estilo de narración visual y de malabarismo con la narración, que rehuye la linealidad. Su esmeradísima atención a la luz y los colores, que hace de la película un festín pictórico como hace tiempo que no se conocía, deriva en ocasiones a la exageración, como en la impresionante y grandilocuente escena de Dunquerque. Afortunadamente, no creo que este empacho tenga como consecuencia que la película sea fría, sobre todo por los buenos actores que trabajan y que hacen creíble la historia.
Joe Wright
25-7-2010
Adaptación de un novela de Ian McEwan, ambientanda en la Segunda Guerra Mundial y años anteriores. Es una historia de amor, de culpa y de prejuicio social. El director Joe Wright hace un virtuoso ejercicio de estilo de narración visual y de malabarismo con la narración, que rehuye la linealidad. Su esmeradísima atención a la luz y los colores, que hace de la película un festín pictórico como hace tiempo que no se conocía, deriva en ocasiones a la exageración, como en la impresionante y grandilocuente escena de Dunquerque. Afortunadamente, no creo que este empacho tenga como consecuencia que la película sea fría, sobre todo por los buenos actores que trabajan y que hacen creíble la historia.
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