Gavin O'Connor
Con un título español muy equívoco (diría incluso que contrario a lo que se cuenta) western intimista en el que Natalie Portman resiste al asedio en su casa en ejecución de una venganza, por una traición de su marido a su ex banda de forajidos. Le asiste su ex pareja, cuya relación se rompió por la Guerra Civil. Es mejor la historia y sus ribetes que la traslación en imágenes, que son poco memorables, bastante pobres, un relato oscuro y muy cicatero que resulta en una experiencia en la que me resulta difícil contagiarme de nada.
Menos ambiciosa, más convencional y tópica, pero con resultados honestos y mejores, es el drama deportivo de redención The way back (tiene más títulos del subgénero deportivo), con la conseguida oportunidad de remontar que le dan a un hombre en caída libre, que ha perdido un hijo, se ha separado y está cayendo poco a poco en un pozo de alcohol, cuando le ofrecen la posibilidad de entrenar al calamitoso equipo de baloncesto de su antiguo instituto. Pese a que te puedes imaginar todo lo que va a pasar, el buen trabajo de Ben Affleck (su mejor interpretación, quizá) y una dirección que esquiva el pasteleo fácil lo salvan)