Antonio Pietrangelo
Prematuramente desaparecido a los 50 años, todo lo que he visto firmado por Antonio Pietrangeli merece la pena, hombre de mirada muy crítica sobre la sociedad, y más concretamente, los hombres de la Italia de su tiempo, de clase media o alta, en falsas comedias como estas dos muestras, en la que no sale hombre bueno, entre aprovechados, hipócritas, explotadores y por supuesto muy machistas.
Adua y sus amigas es un cuento muy cruel sobre 4 prostitutas que intentan abrirse camino después de que el burdel en el que trabajan cierre tras aprobarse su cierre por decreto. Película que en tono ligero y sin dramatismos relata una experiencia indignante, denigrante, bochornosa y finalmente cruel. Mucho frío siento al recordarla.
En el magnífico cornudo un rico empresario le es infiel a su esposa y desde entonces solo puede pensar en que por fuerza su esposa debe de serle infiel, incitándole unos celos desbocados. De nuevo, es feo la descripción del mundillo y los matrimonios que le rodean, y el film va de la comedia a lo nauseabundo.