domingo, 14 de octubre de 2018

Dennis Villeneuve

Prisioneros / Prisoners
(2013) USA

La llegada / Arrival
(2016) USA

De golpe he podido ver dos peliculas del canadiense DennisVilleneuve,  del que no conocía nada. Se trata de un narrador talentoso, no dotado para la concisión, pero sí para la ambientación y para el ritmo pausado y contemplativo, virtudes estas que hoy hay que resaltar. No pueden ser más distintas, en cualquier otro detalle. Prisioneros es un thrller neblinoso, del que me beneficié por esta circunstancia mía de ver las películas con tanto retraso respecto del momento en que se habla yse escribe de ellas. No saber nada ayuda a apreciar cómo se va construyendo el film.La llegada va por el camino de la ciencia-ficción, y aunque creo que flaquea de ritmo en algunos momentos, remonta con un final a la altura de su planteamiento. En todas ellas además ,se aprecia pericia en la dirección de actores.

sábado, 13 de octubre de 2018

Hipócrates

Hippocrate (2014)Francia
Thomas Lilti

Mi mujer tiene una lamentable preferencia por las series procedimentales policiacas, pero también por la execrable variedad de la serie médica, la más irritante y conocida por todas es referenciada en esta producción francesa,que creo que su principal atractivo es presentar la práctica médica despejada del glamour o épica añadidos de tales series. Sigue los pasos de un novato, sus largas guardias, sus primeros errores, sus dudas. Tiene esa veracidad tan francesa, algo anodina por otra parte,su crítica a los recortes y a la precariedad queda algo soterrada.

María (y los demás)

(2016) España
Nely Reguera

Modesta producción que saca partido de un personaje maravilloso y una actriz que lo encarna de una manera total, le insufla vida. Relato femenino sin ser pesado, aleccionador o guerrillero, sin dar la tabarra, es liviano sin ser intrascendente, es fresca y resulta natural, comedia y melodrama. Un descubrimiento.

jueves, 11 de octubre de 2018

La vida secreta de Walter Mitty

The secret life of Walter Mitty (2013) USA
Ben Stiller

Otra de las esporádicas incursiones tras las cámaras de Ben Stiller, un director por lo general barroco y excesivo, que aquí se apoya en un relato que ha inspirado otras películas anteriores, sobre pobre hombre con una gran imaginación, con la que suple sus carencias sociales. Esta versión es pesada y aparatosa, cansina, impregnada de alguna moral que me inspira muy poco. De escasa inspiración y de menor interés, no sé de qué va, ni lo que pretende.

Henrik Galeen

Colaborador en algunas de las películas fundacionales del expresionismo alemán, la breve carrera como director de Henrik Galeen me parecen en cambio poco relacionadas con él. He visto seguidas sus dos películas más famosas, Alraune (1928) y El estudiante de Praga (1926), y si bien por su temática sí podríamos encuadrarlos en ese cine, no así por su estilo. Alraune (Mandrágora) es la más conocida, sobre una mujer fatal creada en laboratorio, que causa la perdición allá donde vaya. No ha envejecido bien la obra, o no me ha entrado por el lado correcto. Más interesante me ha parecido la hechicería de Der Student von Prag, sobre un pobre estudiante que vende su alma al diablo. Tiene tragedia y ambiente.

IMDB le concede algunas otras películas posteriores, ya en exilio de la Alemania nazi, pero no parece fáciles de encontrar.

lunes, 8 de octubre de 2018

Películas en aviones

Durante unos cuantos veranos, me ha tocado viajar en agosto a diferentes partes del mundo por trabajo. Unas veces cerca, otras indeciblemente lejos. En ellos he descubierto los enormes aviones de compañías de países petroleros, esos que llevan una pantalla en cada asiento y un videoclub portátil con películas de todo el mundo. Es una manera algo rastrera de ver cine, porque la pantalla está adaptada y, eso lo he descubierto este verano, las aerolíneas de estos países muymusulmanes no permiten ciertas expresiones y las alteran. De locos. Mi poca habilidad para dormir en aviones me da la oportunidad de ponerme al día en películas que aquí me da pereza ver. En esta ocasión, viajando casi  a las antípodas, me ha dado tiempo a todo.

Del mundo de Star Wars, cito Rogue One y Han Solo. Confieso que me voy perdiendo y ya no sé lo que es adelante, atrás o al lado, en esta saga. Voy sintiendo la fatiga, aunque admiro la habilidad para seguir sacando títulos de la chistera que dan continuidad a un universo propio, que me da respeto contemplar. Veo que a la crítica le ha gustado la primera y no la segunda. Tampoco veo tantas cosas buenas en una, ni malas en otra. El actor de Han Solo no hace olvidar a Harrison Ford, por más que se vista igual que él, pero se explica bien este inolvidable personaje, un aventurero muy hustoniano de las galaxias. Y la aventura propiamente está bastante bien. Rogue One está cogida con calzador, pero tiene la ventaja de deberle menos a sus compañeras de viaje y jugar con más libertad de movimientos, lo que le da pie a jugar a la aventura trágica y desesperada.

Avengers, infinity wars, es el no va más de las películas de superhéroes. Todos juntos (todos de los que tienen derechos claro, no hay mutantes ni 4F por aquí), y muy revueltos, contra un enemigo peripatético y hasta conmovedor. Sale todo bastante bien, la película se estructura en diferentes acciones simultáneas que se van cruzando, y nunca te pierdes, está todo ordenado, aunque concedo que a los que no juegan a esto les va a parecer un barullo apoteósico. El final te deja de piedra.

En coordenadas muy distintas se mueve 3 anuncios en las afueras, un denso drama rural, con algo de gusto con el tremendismo, pero que me gana con sus personajes y con cómo se comportan, haciendo cosas absurdas, llevándose por el impulso, pegando bandazos. En la versión que vi en el avión, cada vez que decían fucking, lo sustituían por freaking. Ignoro si es así en realidad, pero me parece muy raro.

Para terminar, una película de terror bastante original, de la variante invasión extraterreste post-apocalíptica. Un lugar tranquilo, que ese es su título, es también rural, vemos cómo una familia sobrevive en este mundo devastado (no sabemos a ciencia cierta cuán devastado), por criaturas ciegas guiadas por el más mínimo sonido. Hay tensión, con esas premisas, e inteligencia en su dosificación.

Y como me apetecía algo español y había algunas en el catálogo, escogí Sin rodeos. la primera película de Santiago Segura fuera de su Torrente. Una comedia muy facililla y muy previsible, y muy poco graciosa. Desastrosa.


domingo, 7 de octubre de 2018

Revisiones

Cometo el pecado de cinéfilo de no hacer demasiadas revisiones de películas. Y es pecado porque volver a ver películas tiene muchas ventajas. Ante la posible desventaja de llevarse un chasco con películas de buen recuerdo que al volverlas a ver ya no dejan buena impresión, en general, cuando me he animado a ello, ha sido para volver a pasar, como mínimo, un buen rato como el de la primera vez o que aumenten el valor de películas que no recordabas tan bien como creías, o no recordabas en absoluto.

Recientemente, he vuelto a ver tres películas y todas ellas han aumentado mucho de valor. Dos son de los Coen, dos películas que en el momento de su estreno no me gustaron demasiado, a pesar (o quizá a causa de, quién sabe) de sus buenas críticas. Pero tanto Barton Finch, como, sobre todo, El hombre que nunca estuvo allí, me han salido ganando muchísimo. Son películas además muy conectadas, casi continuación una de la otra, en su concepción como en sus personajes, nada convencionales.

Y qué decir de La regla de juego, el clásico de Jean Renoir, que yo recordaba con esa condescendencia con que a veces recordamos a los clásicos, reconociendo algo pero sin de verdad reflexionar sobre ello. Película que cambia cada vez que la miras, que evoluciona milagrosamente, grandísima.

domingo, 16 de septiembre de 2018

Una segunda madre

Que horas ela volta? (2015) Brasil
Anna Muylaert

Diez años después de vivir separadas, una chica va a vivir con su madre a Sao Paulo, a la rica casa donde ella sirve de chacha. Esta chica, moderna, deshinibida, no puede adaptarse a la situación de criada que vive su madre, aunque disfrazada de relación cordial con sus empleadores. Hay choque, lucha de clases, pero la directora Anna Muylaert escribe un primoroso guion, cuenta con unos actores asombrosos y entrega una película muy inteligente, nada discursiva, lejos de esas películas de tesis que intentan convencer de algo a los que ya están convencidos.