(1961) España
Juan de Orduña
Recreación de la vida de Teresa de Ávila, desde sus inicios seglares hasta su muerte, que sufrió al parecer una larga y complicada gestación, y problemas de censura. Lo que queda es una colección de estampas que recorren la vida de la santa que explican a duras penas sus andanzas, o su rebeldía, y queda un relato poco inteligible y epidérmico, del que salvan escenas sueltas que tienen el brío o la pasión que podemos encontrar en otras películas del dúo Juan de Orduña - Aurora Bautista.
Diario rápido de las películas que desordenada y caóticamente puedo ver. El principal destinatario del blog soy yo mismo y mi memoria. Lo de ver películas por parejas no tiene explicación ni justificación, pero me he aficionado a hacerlo así recientemente
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miércoles, 22 de febrero de 2017
martes, 27 de diciembre de 2016
¡A mí la legión!
(1942) España
Juan de Orduña
Clásico del cine de exaltación patriótica, en este caso de la figura de los legionarios peleando en el protectorado de Marruecos, con dos de los grandes galanes de la época, Alfredo Mayo y Luis Peña. Se dice con razón que la película sobrepasa el tono de amistad legionaria hasta la muerte, y es verdad que existen momentos y miradas entre ambos actores dignos de poster gay. Nada raro en un hombre centrado en la pasión y el torrente como Juan de Orduña: de hecho, hay una mujer, enamorada de Alfredo Mayo, al que este no hace apenas caso, en favor de su amigo. Un extraño desvío al final, que nos lleva a algún lejano país europeo, echa a perder la tensión comentada. Para curiosos.
Juan de Orduña
Clásico del cine de exaltación patriótica, en este caso de la figura de los legionarios peleando en el protectorado de Marruecos, con dos de los grandes galanes de la época, Alfredo Mayo y Luis Peña. Se dice con razón que la película sobrepasa el tono de amistad legionaria hasta la muerte, y es verdad que existen momentos y miradas entre ambos actores dignos de poster gay. Nada raro en un hombre centrado en la pasión y el torrente como Juan de Orduña: de hecho, hay una mujer, enamorada de Alfredo Mayo, al que este no hace apenas caso, en favor de su amigo. Un extraño desvío al final, que nos lleva a algún lejano país europeo, echa a perder la tensión comentada. Para curiosos.
sábado, 27 de junio de 2015
Compactado veraniego
Una racha de pereza, trabajo, vacaciones, sucesivamente, ha dificultado que mantenga al día este diario, pero, como dice la presentación del blog, el principal destinatario es mi memoria, quiero dejar constancia breve de estos días, que he mucho muchas cosas, por supuesto de forma caótica, troceada, desordenada y casual, como siempre. He visto cine español de solera, la primera película como directora de Ana Mariscal, Segundo López, aventurero urbano (1953); es probable que a Ana Mariscal se la conozca algo más por ser mujer cineasta española de la era franquista que por sus cualidades, pero esta primera película, neorrealista en las formas, costumbrista en todo lo demás, no está mal, hecha con el dinero muy justito, pero con buenas maneras. También vi, por primera vez, El último cuplé (1957, Juan de Orduña), hecha igualmente con poco dinero, pero de histórico éxito, encumbrando a la categoría de mito a Sara Montiel, actriz muy limitada por lo demás. Vista hoy, es difícil de explicar su éxito; hay cierta elegancia en su secuencias musicales, que se ensartan con la trama, en sus transiciones hacia y desde los números. Algo posterior es Vida conyugal sana (1974), de Roberto Bodegas, producción de José Luis Dibildos, de aquella tercera vía. El guión lo firma Garci, y se nota su parentesco con las primeras películas que rodaría como director, para mí su etapa más simpática. Película testimonio, de mucho interés histórico y testimonial. Tiene su gracia, y Ana Belén está guapísima.
Fuera del cine español, tengo un apartado de cosas raras bastante lleno. Aleksandra (2007, Rusia), film de Aleksandr Sokurov. Es la tercera película que veo de este director, que nunca se sabe por dónde va a tirar. Aleksandra es una señora que va a visitar a su nieto, soldado ruso destacado en Chechenia. Allí convive con los soldados y se escapa a los mercados locales, que conviven a la fuerza con el ejército. Es curioso cómo el conflicto apenas está indicado, y la mezcla absurda de realismo con un argumento bastante improbable (algo que ya pude ver en Moloch, otra de sus películas). Las pocas críticas que he leído de ella son buenas; a mi me ha aburrido soberanamente y me ha conmovido poco o nada. Otro tío raro es Hong Sang-soo del que he visto El día que él llega (The day he arrives, Book chon bang hyang, 2011, Corea); relato rohmeriano (con esencia de Goddard) hasta la médula en el que un director de cine en el dique seco visita Seúl, ve a algunos antiguos amigos, una antigua novia, y constata el punto muerto en el que se haya vitalmente, Tiene una manera de narrar curiosa, con coincidencias secretas y misteriosas, con pequeños signos, con muchos vacíos. Creo que su cine gana enteros al ver varias de sus películas, como pasa con Rohmer, hasta llegar a cogerle el gusto.
Y en cuanto a cine normal, me conformé con La dama de hierro (Iron lady 2011, UK), de la directora Phyllida Lloyd, biopic sobre la figura de MArgaret Thatcher, que se centra fastidiosamente en su última etapa, ya enferma de demencia, y que repasa con rapidez, de puntillas, sobre lo que de verdad interesaría saber más, es decir, su ideario, su política; queda como retrato personal de una mujer brava y poco más, encarnada con admirable profesionalidad por Meryl Streep.
Nada más. Espero ser más disciplinado a partir de ahora.
Fuera del cine español, tengo un apartado de cosas raras bastante lleno. Aleksandra (2007, Rusia), film de Aleksandr Sokurov. Es la tercera película que veo de este director, que nunca se sabe por dónde va a tirar. Aleksandra es una señora que va a visitar a su nieto, soldado ruso destacado en Chechenia. Allí convive con los soldados y se escapa a los mercados locales, que conviven a la fuerza con el ejército. Es curioso cómo el conflicto apenas está indicado, y la mezcla absurda de realismo con un argumento bastante improbable (algo que ya pude ver en Moloch, otra de sus películas). Las pocas críticas que he leído de ella son buenas; a mi me ha aburrido soberanamente y me ha conmovido poco o nada. Otro tío raro es Hong Sang-soo del que he visto El día que él llega (The day he arrives, Book chon bang hyang, 2011, Corea); relato rohmeriano (con esencia de Goddard) hasta la médula en el que un director de cine en el dique seco visita Seúl, ve a algunos antiguos amigos, una antigua novia, y constata el punto muerto en el que se haya vitalmente, Tiene una manera de narrar curiosa, con coincidencias secretas y misteriosas, con pequeños signos, con muchos vacíos. Creo que su cine gana enteros al ver varias de sus películas, como pasa con Rohmer, hasta llegar a cogerle el gusto.
Y en cuanto a cine normal, me conformé con La dama de hierro (Iron lady 2011, UK), de la directora Phyllida Lloyd, biopic sobre la figura de MArgaret Thatcher, que se centra fastidiosamente en su última etapa, ya enferma de demencia, y que repasa con rapidez, de puntillas, sobre lo que de verdad interesaría saber más, es decir, su ideario, su política; queda como retrato personal de una mujer brava y poco más, encarnada con admirable profesionalidad por Meryl Streep.
Nada más. Espero ser más disciplinado a partir de ahora.
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miércoles, 25 de julio de 2012
Agustina de Aragón
(1950) España
Juan de Orduña
23-7-2012
Recreación libre del mito de Agustina de Aragón y el sitio de Zaragoza del duo Orduña-Aurora Bautista, con lo mejor y lo peor de sus características. El buen gusto visual del director y sus ocasionales chispazos de nervio, la actuación al borde de la exageración de la actriz, con momentos de verdadera energía. La soflama, la verborrea patriótica acaban empachando inevitablemente en las algo más de dos horas en un relato al que, contradictoriamente, le falta romance y pasión, donde se mejor se desenvolvía esta pareja.
Juan de Orduña
23-7-2012
Recreación libre del mito de Agustina de Aragón y el sitio de Zaragoza del duo Orduña-Aurora Bautista, con lo mejor y lo peor de sus características. El buen gusto visual del director y sus ocasionales chispazos de nervio, la actuación al borde de la exageración de la actriz, con momentos de verdadera energía. La soflama, la verborrea patriótica acaban empachando inevitablemente en las algo más de dos horas en un relato al que, contradictoriamente, le falta romance y pasión, donde se mejor se desenvolvía esta pareja.
lunes, 3 de agosto de 2009
Pequeñeces
España (1950)
Juan de Orduña
22-7-2009
Dos años después de la desatada Locura de amor, Orduña vuelve a dirigir a Aurora Bautista en esta obra fin de siglo en el que de nuevo queda claro el interés del director madrileño por la intérprete. Todo lo que rodea a la actriz permanece en sombras, la película se ilumina cuando aparece la diva manchega y declama sus frases, con la interpretación que le pide el director, siempre un punto exagerada, teatral. Sus resultados son notablemente inferiores a la dramatización de los amores de Juana de Castilla, pero es que el original también le da a Orduña menos juego para su personal puesta en escena.
Juan de Orduña
22-7-2009
Dos años después de la desatada Locura de amor, Orduña vuelve a dirigir a Aurora Bautista en esta obra fin de siglo en el que de nuevo queda claro el interés del director madrileño por la intérprete. Todo lo que rodea a la actriz permanece en sombras, la película se ilumina cuando aparece la diva manchega y declama sus frases, con la interpretación que le pide el director, siempre un punto exagerada, teatral. Sus resultados son notablemente inferiores a la dramatización de los amores de Juana de Castilla, pero es que el original también le da a Orduña menos juego para su personal puesta en escena.
lunes, 6 de julio de 2009
Locura de amor
España (1948)
Juan de Orduña
4-7-2009
Uno de los mayores éxitos del cine español del franquismo, uno de esos florones históricos ejemplarizantes, un género fetiche del régimen. No exenta de mensaje político autárquico, esta dramatización de Juana la Loca tiene interés, no por la recreación histórica, sino por el órdago dramático que propone Juan de Orduña. Es mejor la película cuanto más enfática y arrebatada, cuanto más ferozmente exagerada. Sobrecargada en los papeles femeninos, que no se detienen en medias tintas, tiene escenas memorables, como la del Mesón, y una sorprendente interpretación de la entonces desconocida Aurora Bautista como Juana, que contrasta con la inanidad casí ridícula con la que el director trata a Felipe el Hermoso, con un Fernando Rey más cercano a la sota de bastos que al heredero de la corona del imperio.
Juan de Orduña
4-7-2009
Uno de los mayores éxitos del cine español del franquismo, uno de esos florones históricos ejemplarizantes, un género fetiche del régimen. No exenta de mensaje político autárquico, esta dramatización de Juana la Loca tiene interés, no por la recreación histórica, sino por el órdago dramático que propone Juan de Orduña. Es mejor la película cuanto más enfática y arrebatada, cuanto más ferozmente exagerada. Sobrecargada en los papeles femeninos, que no se detienen en medias tintas, tiene escenas memorables, como la del Mesón, y una sorprendente interpretación de la entonces desconocida Aurora Bautista como Juana, que contrasta con la inanidad casí ridícula con la que el director trata a Felipe el Hermoso, con un Fernando Rey más cercano a la sota de bastos que al heredero de la corona del imperio.
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